En el Bajo Cauca, mirar el territorio también fue una forma de cuidarlo
En Caucasia y Puerto Claver, 109 personas participaron en una acción que combinó memoria, formación y restauración ecológica para fortalecer el vínculo entre las comunidades y los ecosistemas del Bajo Cauca. La iniciativa, desarrollada en el marco del Plan de Adaptación al Cambio Climático desde Salud Ambiental de Antioquia – PACCSA, integró una Galería itinerante por la salud y la conservación forestal y una Sembratón por la vida y la salud ambiental.
La acción surgió del trabajo participativo con el equipo gestor de la subregión, que priorizó la conservación, protección, restauración y uso sostenible de los ecosistemas estratégicos y los recursos forestales como una apuesta para la adaptación al cambio climático. Esta decisión reconoce los desafíos ambientales que enfrenta el Bajo Cauca, pero también las capacidades de sus comunidades para proteger y recuperar los territorios que habitan.
La galería itinerante permitió poner en circulación imágenes y relatos sobre procesos ambientales desarrollados en la subregión, convirtiendo la fotografía en una herramienta para reconstruir memoria territorial, visibilizar experiencias y generar conversaciones sobre la relación entre los ecosistemas y la salud. Como parte del proceso, también se realizaron talleres con comunidades, fortaleciendo sus capacidades para contar y comunicar las transformaciones de sus propios territorios.
La experiencia continuó en Puerto Claver, donde la comunidad participó en una Sembratón por la vida y la salud ambiental en un área afectada por procesos de degradación. La jornada permitió llevar la reflexión a una acción concreta de restauración, acompañada por un ejercicio de sensibilización sobre la importancia de cuidar lo sembrado y hacer seguimiento a estos procesos para favorecer su permanencia en el tiempo.
La acción articuló dos maneras de relacionarse con el territorio: reconocerlo y transformarlo. La galería recuperó historias y aprendizajes; la sembratón puso en tierra un compromiso colectivo. Ambas experiencias contribuyeron al fortalecimiento de capacidades comunitarias e institucionales para avanzar hacia un Bajo Cauca donde la conservación de los ecosistemas y la salud de las comunidades hagan parte de una misma apuesta de adaptación al cambio climático.









